Knights of the Wheeled Table

Noviembre 22, 2006

En el filo de la espada

Archivado en: Partidas, Rol — E-DWARF @ 7:15 pm

Hola;

Hace ya varios meses desde que nos separamos, cada uno siguiendo su camino. Tu partiste hacia el Norte y yo hacia el Sur, ambos en busca de aventuras: nuestros sueños e ilusiones en el filo de la espada.

Cada vez que me acuerdo de nuestras primeras aventuras y excursiones por el bosque próximo a la aldea, me vienes a la mente y no puedo dejar de preguntarme si estarás bien o si por el contrario yaces en medio de alguna cueva o en el estómago de algún monstruo. La vida del aventurero es dura y peligrosa.

Aún no entiendo bien por qué cada uno partimos en una dirección distinta, buscando separados lo que no pudimos encontrar unidos. Pero, al mismo tiempo, con la promesa de reunirnos de nuevo y de escribirnos regularmente. Hoy, me he armado de pluma y papel para empezar a escribir esta carta, para hacer honor a nuestra promesa y mantenerte informado de mis progresos.

¿Recuerdas el burro viejo que mi padre me regaló cuando dejamos la aldea y la alabarda que me recomendó vender en cuanto llegaramos a una gran ciudad? Bien, pues el burro se largó con la alabarda y no los he vuelto a ver. No lo entiendo… la alabarda estaba bien clavada al suelo y bien atada al burro.

Afortunadamente llevaba la armadura de cuero que me arregló mi madre en las alforjas y por suerte ya había descargado a “Nacho” de todo el peso y no se la llevó.

Pero me estoy yendo por las ramas y dudo mucho que te interese especialmente saber de “Nacho”. Te diré que después de perder al burro, tras varios dias de andar, me encontré perdido y sin rumbo. Me hayaba en una zona boscosa con arbustos altos y no sabía siquiera por donde había venido. Seguí andando y escuché gritos y el familiar ruido de las armas al golpear sobre carne y armaduras. Me apresuré en dirección al ruido y me escondí. Varios koboldos atacaban a un grupo aventurero (¿Cómo lo sé? En ningún otro tipo de grupo se encuentras enanos, gnomos, elfos, medianos y semielfos y no se están matando entre sí).

Tras la pelea, que se decidió a favor del grupo aventurero, decidí presentarme y ver si podiamos compartir fuego y comida como buenos aventureros. Aceptaron rápidamente (casi demasiado) y nos sentamos a cenar, compartir aventuras y a hablar de negocios.

Ellos necesitaban un miembro nuevo para su grupo, pues recientemente habían perdido al mago de batalla al dar un ligero traspies al escalar un acantilado. Tras pensarlo un momento acepté y actualmente ya soy miembro de los Hijos del Trueno, como me explicó Zebulón, el sacerdote que llevan con ellos, en honor al Poderoso dios Thor (el pequeño Calvin tiene otra versión sobre el origen del nombre).

Al parecer la zona donde me encuentro ahora es conocida como Las Minas del Caos y está dando serios problemas a la población más próxima: la Fortaleza de Frandor.

Pues bien, rápidamente nos dirijimos hacia la mina más próxima y tras superar la típica trampa de rastrillo (en la cuál nuestro pequeño nomo titán se fastidió la espalda, como le pasaba a mi padre cuando levantaba las pepitas de oro de 400lb de la mina, ya le hedicho a Calvin que tiene que calentar un poco antes de acer esfuerzos) llegamos a una puerta.

Como aguerridos aventureros que somos la cruzamos rápidamente y sin dudar un instante. Al otro lado habia una sala con caras monstruosas talladas en la parded. Tras unos momentos de mirarlas detenidamente, escuché varios silvidos y otra vez voces de kobolds seguidos de un agudo dolor en el estómago. Tenía una jabalina clavada.

Se me abalanzaron encima más de 10 kobolds, aunque por suerte llevaba la lanza en la mano y en cuanto pude reaccionar comencé a pincharlos, pero eran demasiados para una lanza y en cuanto la clavé en alguno desenvainé la espada. Comencé a realizar golpes de barrido mientras ellos seguían arañando mi armadura y, en ocasiones, mi carne. No te miento si te digo que lo pasé mal. Eran demasiados para realizar una defensa organizada y nos pillaron completamente por sorpresa. Uno de los malditos koboldos se llevó mi pulgar de la mano izquierda aunque tuve tiempo de rebanarle el brazo antes de perder la conciencia.

… Continuará …

Brug “Wein”

Aún no hay comentarios »

Aún no hay comentarios.

Canal RSS de los comentarios de la entrada. URI para TrackBack.

Deja un comentario

Blog de WordPress.com.